Traen de cabeza a las adolescentes, se convierten en el principal problema estético de las embarazadas y son la pesadilla de las mujeres que sufren un cambio brusco de peso. ¿Quieres prevenir su aparición o detener su avance? Desterrar los falsos mitos en torno a las antiestéticas estrías te ayudará a dar el primer paso.
Las hormonas y el peso influyen
Verdadero
Los desequilibrios hormonales -que debilitan las fibras tensoras de la piel- y las variaciones bruscas de peso, dos condiciones que se dan en la adolescencia, el embarazo y, con frecuencia, después de la menopausia, aumentan el riesgo de estrías.
Cada centímetro que se añade a las caderas, al pecho, a la cintura o a la zona alta de los muslos incrementa la tensión de las fibras de colágeno y elastina que, al final, pueden acabar rompiéndose, produciendo un desgarro de la piel.
Sólo aparacen si engordamos
Falso
En cuestión de estrías, tan arriesgado es coger peso rápidamente como perderlo de la noche a la mañana. Las llamadas estrías de distensión aparecen en personas con sobrepeso que siguen dietas de adelgazamiento muy estrictas. Mucho cuidado, por lo tanto, con las dietas que prometen pérdidas superiores a un kilogramo por semana.
No hay mujer que se libre de ellas
Falso
Las mujeres de piel grasa o normal son menos proclives a esta alteración. Si tu piel se reseca con facilidad, mantén las zonas más problemáticas -pecho, vientre, caderas, glúteos y muslos- lo más hidratadas posible. Las estrías suelen ser la primera prueba material de que la piel necesita un tratamiento exprés de hidratación y elasticidad.
El estrés favorece su aparación
Verdadero
Se ha comprobado que el estrés, al igual que el exceso de sol (o los rayos UVA), perjudica las fibras elásticas de la piel. Para controlarlo y, al mismo tiempo, mejorar el tono muscular de las zonas en las que las estrías han hecho acto de presencia, haz ejercicio dos o tres veces por semana.
Con el tiempo, se acaban borrando
Falso
Lo que ocurre es que cambian de color, tal y como sucede con cualquier otra cicatriz. Las lesiones de reciente aparición son de color violáceo o rosáceo, pues la sangre sigue irrigando el tejido. Con el tiempo, la estría va adquiriendo un tono más tenue, entre blanco y nacarado, señal inequívoca de escasa irrigación.
Las cremas antiestrías son útiles
Verdadero
Estos productos ayudan a prevenir la aparición de las estrías porque mantienen la piel más elástica y flexible, gracias a sus activos tensores. Pueden, incluso, favorecer su regresión, aunque son incapaces de “borrar las estrías. Para disimular las que hace años que se asentaron en la piel, usa un corrector antiestrías, una loción que iguala el tono de la piel enmascarándolas.
En cabina, se puede mejorar su aspecto
Verdadero
El láser y la microdermoabrasión son los dos tratamientos de cabina que logran mejores resultados. Mediante estas técnicas se promueve la regeneración natural de la piel y se consigue mejorar tanto el tono como la textura de la misma. Estos tratamientos sólo se muestran realmente efectivos con las estrías recientes.
Fuente: Revista Pronto
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