TODO SOBRE DIETAS

TODO SOBRE DIETAS

Todo lo que necesitas saber para elegir una dieta que se adapte a ti y conseguir tu objetivo de perder peso y ¡ponerte en forma! Una vez que has decidido que es tiempo de despojarse de algunos kilos de más, la gran pregunta es: ¿cómo hacerlo?

La buena noticia es que las dietas tienden a funcionar realmente si tienes la voluntad de comprometerte con ella, este informe te mostrará cómo hacerlo y te ayudará a escoger la mejor dieta para ti.

¿Cómo perdemos peso?

En pocas palabras, es una simple ley de ingreso y consumo de energía. Comer más de lo acostumbrado implica que ganarás peso. Quemar más de lo que consumes significa que perderás peso. Por supuesto, es un poco más complicado que eso.

Hay 4 principios importantes para tener en cuenta:

El índice de glucemia

El Índice de Glucemia (GI) mide el efecto de los alimentos sobre tus niveles de azúcar en la sangre. Comer alimentos con un alto valor de índice de glucemia aumentará el nivel de azúcar en la sangre de modo más dramático que los alimentos que poseen un valor de índice de glucemia más bajo. La disminución de azúcar en la sangre puede hacer que más tarde tengas más hambre y que te irrites con mayor facilidad que si comieses alimentos con un índice de glucemia bajo.

El consumo de carbohidratos

Las dietas reducidas en Hidratos de Carbono se basan en una idea similar. Cuando ingieres una comida rica en hidratos de carbono, (arroz, pasta, pan..) el aumento de azúcar en la sangre estimula la producción de insulina por parte del páncreas. La insulina es la hormona que permite que las células usen el azúcar en la sangre. Sin embargo, la insulina también produce un efecto secundario ya que provoca que la grasa se deposite, y eso estimula a tu cerebro para que produzca señales de hambre. ¿Y qué debes hacer entonces? Comes más carbohidratos, y el ciclo se repite.
El consumo de calorías
El ejercicio

¿Qué dieta debo escoger?

Los mejores programas de dieta son flexibles y sostenibles, y un plan exitoso debe poder adaptarse a cada individuo. Incluso el plan de dieta perfecto puede fallar si no te apegas a él. Cualquiera sea el plan que escojas, deberías evitar las píldoras y las dietas de moda – como por ejemplo comer canastas de pomelos o galones de sopa de repollo. Aunque ningún plan de dieta resulta exitoso para todos, algunos métodos son generalmente considerados inútiles, peligrosos o ambas cosas a la vez. Te esto en cuenta a la hora de elegir;
Cualquier método que prometa una rápida pérdida de peso debería evitarse. Puedes perder peso líquido fácilmente pero lo recuperarás tan rápido como lo perdiste.
Las dietas que ignoran la importancia del ejercicio, especialmente del fortalecimiento, tienden a resultar en pérdida de musculatura en lugar que de la grasa del cuerpo. Eso puede hacer que sea aún más difícil perder peso en el futuro y exponerte a un riesgo mayor en caso de volver a ganar peso.
Las dietas que se basan en píldoras o suplementos dietarios tales como el ahora prohibido Ephedra han puesto la vida de la gente en peligro y continúan haciéndolo.
Los mejores caminos hacia una pérdida de peso sostenible se basan en un consejo nutricional sólido, ejercicio, responsabilidad y contención.
Las dietas más efectivas de hoy también toman en cuenta el índice de glucemia y la reducción de los carbohidratos:

Índice de Glucemia

El Índice de Glucemia fue desarrollado en 1981 para ayudar a que la gente (especialmente los diabéticos y los atletas) mantenga estables sus niveles de azúcar en la sangre.
El índice de glucemia (IG) es una clasificación de los alimentos en una escala de 0 a 100 de acuerdo con la medida en que aumentan los niveles de azúcar en la sangre luego de comer.
Los alimentos individuales con un índice de glucemia alto liberan glucosa en el flujo sanguíneo rápidamente. Esto hace que los niveles de azúcar en la sangre se eleven muy rápido. Los alimentos individuales con un índice de glucemia bajo liberan glucosa más sostenidamente durante muchas horas. Esto ayuda a mantener los niveles de azúcar en la sangre (y tu hambre y tu ánimo) relativamente estables.
La glucosa pura tiene una clasificación de 100 en el índice de glucemia y todas los demás alimentos se clasifican en relación a ella.
Ejemplos: el grupo de los alimentos clasificados como «altos» en el índice incluye a los helados, medialunas, uvas pasas y otras frutas secas, bananas, zanahorias y sandías. Los alimentos clasificados como «moderados» en el índice de glucemia (45-60) incluyen la mayoría de los tipos de pasta, frijoles cocidos, arvejas, batata, jugo de naranja, arándano y arroz. Los alimentos «bajos» dentro del índice de glucemia (debajo de 45) incluyen frijoles, plantas crucíferas y cereales ricos en fibra y de bajo contenido de azúcar, yogurt natural bajo descremado sin azúcar, pomelo, manzanas y tomates.

Dietas Bajas en Hidratos de Carbono

Las dietas bajas en carbohidratos han existido durante un largo tiempo. Últimamente se han vuelto muy populares . Ha tenido mucho ‘respaldo’ por parte de personas famosas y cobertura de los medios. Las dietas bajas en hidratos de carbono generan su buena cuota de controversia dado que los planes de dieta van en contra del saber tradicional sobre nutrición.
No existe una definición estricta (u oficial) de las palabras Bajo en Carbohidratos, y debido a su reciente popularidad, la frase se ha convertido en una marca registrada para vender productos. Generalmente cualquier dieta con menos del 45% de proporción de carbohidratos podría ser considerada baja en carbohidratos. Sin embargo esto puede abarcar cualquier cosa, desde la ausencia de carbohidratos a algo como la dieta Zone – con una proporción del 40% de carbohidratos.

¿Estas dietas funcionan?

Hay evidencias que muestran que las dietas bajas en hidratos de carbono han producido pérdidas de peso en el corto plazo. Sin embargo, el jurado se abstiene de afirmarlo en lo que respecta a las pérdidas de peso a largo plazo.
Pros y contras de las dietas bajas en hidratos de carbono.
Los Defensores de las Dietas Bajas en Hidratos de Carbono
Las dietas bajas en hidratos de carbono como la dieta Atkins y la dieta Zone han producido resultados notables que incluyen una significativa pérdida de peso.
Aunque hay muchas variedades de dietas bajas en hidratos de carbono, ellas tienen una cosa fundamental en común – demandan un consumo reducido de hidratos de carbono.
Comer grandes cantidades de hidratos de carbono causa una superproducción de insulina en el flujo sanguíneo, lo que puede llevar a ganar peso. Si hay demasiada azúcar en el flujo sanguíneo, el cuerpo responderá convirtiendo el azúcar en grasa.
En la dieta baja en hidratos de carbono, las personas consumen menos carbohidratos de lo recomendado por la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos (ANS). La ANS recomienda consumir no menos de 120 gramos de carbohidratos por día. Sin embargo, la mayoría de las dietas bajas en hidratos de carbono consisten en realidad de una proporción de carbohidratos que se ubica bastante por debajo de las pautas establecidas.
Los defensores de las dietas bajas en hidratos de carbono argumentan que se han hecho numerosos estudios que prueban que este tipo de dietas incrementan el LAD (el llamado colesterol ‘bueno’), y vinculan las dietas bajas en hidratos de carbono con la prevención de enfermedades cardíacas y de la diabetes. Sin embargo, los beneficios de las dietas bajas en hidratos de carbono no han sido lo suficientemente validadas por la comunidad de la sanidad.

Críticas a las Dietas Bajas en Carbohidratos

Las críticas alegan que no hay beneficios probados a largo plazo de las dietas bajas en carbohidratos.
A pesar de que muchas personas han tenido éxito con las dietas bajas en carbohidratos, las críticas alegan que estos resultados duran poco, y muchas personas aumentan un tercio del peso que habían perdido. Este grupo argumenta que no es el consumo alto de carbohidratos lo que nos hace engordar, sino el sobre consumo de comidas altas en calorías (lo cual incluye a los carbohidratos). Ellos dicen que las dietas bajas en carbohidratos proponen comidas que son altas en grasas y proteínas (tales como un bistec, jamón, tocino y lácteos) y pueden ser potencialmente dañinas para nuestros cuerpos.
La comida alta en grasas saturadas puede tener efectos negativos y puede relacionarse con las enfermedades del corazón y a varios tipos de cáncer. Además, incluir demasiadas proteínas en el cuerpo puede causar daños en los riñones e incrementar el riesgo de osteoporosis.
Sólo las investigaciones futuras dirán si las dietas bajas en carbohidratos son un riesgo para la salud o un descubrimiento para el control del peso. Hasta entonces, los expertos de la salud no han ni rechazado ni recomendado las dietas bajas en calorías. Recomiendan que las personas mantengan una dieta saludable y balanceada, la cual consiste principalmente en vegetales, frutas y granos.
Una búsqueda breve en Internet resultará en una amplia gama de opiniones y puntos de vista. Es esencial hacer una pequeña búsqueda antes de comenzar una dieta baja en carbohidratos; ya que la dieta tiene un alto índice de abandono, por lo cual es importante que hagas tu tarea, y por ejemplo, compres un libro.
Sé sensata con los planes bajos en carbohidratos. Se ha puesto muy de moda ser muy bajo en carbohidratos y esto no es apropiado para cualquier persona.

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