EXTENSIONES EN EL PELO

EXTENSIONES EN EL PELO
Cuántas veces hemos salido de la peluquería con ganas de estrangular al peluquero o de encerrarnos durante meses en casa hasta que nos crezca el “espantoso pero modernísimo corte de pelo”. No te desesperes, ya no hay que esperar meses para disfrutar de una larga y salvaje cabellera, sólo un par de horas. No es que hayamos descubierto un crecepelo mágico, son las extensiones.

Técnicamente las extensiones son tiras de pelo que se agregan al tuyo para alargarlo o darle más cuerpo. Hay de dos tipos, las naturales y las artificiales y, obviamente, las primeras quedan mejor, ya que se confunden totalmente con tu pelo. Aunque, evidentemente, también son las más caras. Pero lucir perfecta bien vale un esfuerzo económico.

Desde la India

La utilización de las extensiones comenzó hace tiempo, más o menos hace cuatro décadas en Londres. Fueron las asiáticas las que empezaron a suministrar cabello para ello, empezaron a vender sus majestuosas cabelleras negras y brillantes para tener unos ingresos extras. Concretamente, el pelo hindú es el más utilizado.
Una antigua tradición de la India dice que las mujeres no pueden cortarse el pelo hasta que se casan. Imaginaros lo larguísimo que es el pelo entonces. Además durante todos esos años ni se han teñido, ni rizado, ni nada por el estilo. Un pelo precioso e ideal. Después, este pelo se esteriliza y se preparara en mechones para su venta a peluquerías y profesionales.
Estas extensiones tienen varias funciones, no sólo la de hacer crecer mágicamente el pelo. Debido a las prisas de hoy en día no prestamos especial atención a los cuidados de nuestra cebecita. Además, la contaminación, el estrés y la mala alimentación hacen que el pelo se caiga y crezca menos. Con las extensiones podemos dar volumen a una cabellera excesivamente lacia o darte mechas de mil colores sin tener que recurrir a productos químicos que, a la larga, terminan castigando tu pelo.

Temporales o permanentes

Al igual que hay diferentes tipos de extensiones también hay diferentes maneras de colocarlas; las más habituales son las que se pegan al pelo ya sea mediante silicona, una sustancia a base de miel, o queratina. Esta última ha probado ser la más eficaz y duradera, por lo cual es la más utilizada. Además si no quieres tenerlas por meses te puedes apuntar a la moda de las temporales, que con una pincita se ponen y quitan todas las veces que quieras. Aunque lo cierto es que éstas son más divertidas que efectivas y se utilizan simplemente para ponerte de vez en cuando colores imposibles o imitaciones de rastas.
Una de las cosas que más pereza da a la hora de decidirse a ponerse extensiones es lo interminable que puede parecer. Hay que estar unas cuatro o cinco horas en la peluquería. Es inevitable. Esto es debido a que hay que ir pegando mechón a mechón. A la larga lo agradecerás ya que un buen y cuidadoso trabajo es sinónimo de naturalidad y duración de las extensiones.
Generalmente, las extensiones son de 50 centímetros de largo. En uno de los extremos tienen unos apliques de queratina. Con unas pinzas térmicas se van pegando uno a uno los mechones, más o menos a un centímetro y medio de la raíz.. Estos puntos de unión se colocan de forma que quedan completamente camuflados con el pelo para dar un efecto totalmente natural. Una vez colocados todos los mechones se corta el pelo como tú quieras.

Cuidados mínimos

Casi todas las extensiones que se ponen hoy son de pelo natural por lo que una vez puestas forman una parte más de ti. Esto no sólo quiere decir que puedes lavártelo y peinártelo habitualmente, sino que puedes rizarlo, plancharlo o darle mechas o color. Simplemente se recomienda que utilices un champú especial suave, y un peine que también te facilitarán en la peluquería. Algunos expertos recomiendan trenzar el pelo a la hora de ir a dormir para evitar que el pelo se enrede en exceso por las noches.
Es aconsejable realizar un seguimiento del crecimiento de las extensiones. Pásate de vez en cuando por el sitio donde te las colocaron para retocar alguna que pueda estar floja, sustituir alguna que se pudiera haber caído o para mantener el corte.
Si decides que ya te has hartado de tu nueva melena retirar las extensiones es muy sencillo. Ni se te ocurra tirar de ellas sin más ya que puedes llevarte parte de tu propio pelo. En la peluquería pondrán un líquido sobre las uniones de queratina para que se retiren muy fácilmente, sin ningún daño para tu cabellera. Además, por lo general, las extensiones son reutilizables por lo que, tras quitarlas, sólo hay que volverlas a preparar para que se puedan volver a pegar a tu pelo.
Como ves son una solución, quizás algo costosa, pero muy efectiva para evitar estrangular al peluquero o simplemente porque te apetece cambiar de look. Apúntate a la moda de las famosas y sorprende a tus amigas apareciendo un día con una súper melena salvaje y preciosa.

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